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YA SOY BACHILLER, QUIERO UN AÑO SABÁTICO

“Vas a estudiar lo mismo que yo estudié”, “Te voy a pagar la carrera pero vas a estudiar lo que yo diga”. “Si no vas a estudiar, busca que hacer”… son frases que repiten los padres a sus hijos antes y después del bachillerato, sin considerar el hecho de que muchos de ellos aún no han tomado una decisión de qué opción profesional desean seguir. 


Una de las razones del porqué los jóvenes no saben qué estudiares  la edad en la que egresan de bachillerato. La extrema juventud en la cual reciben sus títulos no es acorde a  sus intereses, los cuales están dirigidos a temas deportivos, culturales, musicales etc. 

Otra es la poca información vocacional y motivacional que reciben en sus hogares y centros de estudios, los cuales, cuando son mal direccionados, provocan confusión y hasta apatía en los jóvenes.

Debido a ello muchos deciden tomarse un año sabático, en el cual descansarán de la actividad académica y decidirán su futuro laboral. Para cualquier adolescente, el año sabático es atractivo, pero no deja de acarrear consecuencias que pueden visualizarse a corto y a largo plazo.

Es importante que los jóvenes que deciden tomar un año sabático consideren las siguientes situaciones:

a) El tomar un tiempo de descanso académico será beneficioso siempre y cuando se desarrollen actividades que fortalezcan la capacidad de cognitiva en los jóvenes. Esto implica dedicarse al aprendizaje o perfeccionamiento de un idioma, un oficio, una actividad laboral de medio tiempo, emprendedurismo, etc.

b) De ninguna manera deberá considerarse el año sabático como un espacio para “no hacer nada”,  ya que el descanso programado es únicamente  para no realizar actividades académicas universitarias,  

c) Si el bachiller decide laborar en ese periodo, deberá tener claras las metas laborales y no olvidar o relegar las profesionales, ya que en un futuro necesitará de una acreditación profesional para obtener buenos ingresos.

d) d) Asimismo, debe considerarse la posibilidad de no tomar la opción universitaria como un modo de vida, sino dedicarse a alguna actividad empresarial, artesanal u oficio específico. Muchos jóvenes no tienen interés de continuar sus estudios y prefieren ganarse la vida perfeccionando uno de ellos.

e) El año sabático debe tener una fecha de inicio y una de finalización, ya que si este detalle se deja al aire, es muy probable que el tiempo se alargue sin que se den cuenta de que ha perdido más de un año en actividades fortuitas.

Es importante tomar en cuenta que el año sabático no es malo, siempre y cuando sea planificado junto a los padres o tutores, ya que el tiempo es un factor primordial en el desarrollo laboral futuro, independientemente si el joven decide seguir estudios universitarios o dedicarse a la ejecución de un trabajo artesanal u oficio.

 

¿Cómo hacer que encuentres lo que te apasiona?

• Es importante hacer primero un examen de conciencia, poner prioridades y descartar lo que no es para ti, saber en que eres bueno, en que no, cuales son tus habilidades y capacidades.

• Buscar orientación vocacional como examen previo, para saber en qué áreas destacas a partir de la personalidad y de las habilidades.

• Si la idea es trabajar, se tendrá que buscar aquel trabajo que haga crecer en el ámbito profesional y que realmente gustes realizar

• Finalmente, la clave es, que sea lo que sea o lo que vaya a hacer el joven, sea el mejor, siempre y cuando se sienta bien consigo mismo, le haga sentir cómodo y feliz, siempre y cuando sea productivo.

 

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